Día a día
Practicar los viajes en coche con el perro
Ladridos, babas, negarse a subir: viajar en coche estresa a muchos perros. Así acostumbras a tu perro con paciencia y en pasos pequeños.
Para muchos, ir en coche forma parte del día a día, pero no todos los perros suben con gusto. Algunos se niegan a subir, otros muestran estrés ladrando, salivando, temblando o vomitando. Precisamente los cachorros y los perros procedentes de protectoras suelen estar inseguros porque han tenido malas experiencias con transportes anteriores. Con paciencia se puede cambiar.
Primero, la sujeción
Tu perro debe ir sujeto en el coche para que no te distraiga y esté protegido en un frenazo. Sirven un cinturón de seguridad especial, una reja separadora en el maletero o una caja bien fijada. Fíjate en que tenga aire suficiente y en que tu perro ni esté apretado ni resbale de un lado a otro en cada curva.