Comportamiento
Tomarse en serio las señales de advertencia antes de que estalle
Antes de que un perro dé un mordisco o muerda, casi siempre avisa, primero en voz baja y después con más claridad. Así reconoces las señales a tiempo.
Los perros casi nunca muerden de la nada. Antes avisan, normalmente durante mucho tiempo y de muchas maneras, porque prefieren evitar el conflicto. Si conoces estas señales de advertencia, puedes reaccionar a tiempo y evitar que la situación llegue a mayores.
De lo discreto a lo evidente
Al principio hay señales discretas: tu perro mira hacia otro lado, se lame el hocico, bosteza o se queda quieto un instante. Si eso no funciona, se vuelve más claro, se aparta y tensa el cuerpo. Solo después llegan el gruñido y enseñar los dientes, y al final, como último recurso, el mordisco o la mordida. Una mordida está, por tanto, al final de una larga cadena de advertencias, no al principio.