Salud
Cómo el estrés crónico enferma
El estrés continuo no solo carga los nervios, sino también el estómago, el intestino y el sistema inmunitario. Por qué un estrés prolongado puede dañar seriamente a tu perro.
El estrés de corta duración es normal y útil. Pero si se mantiene de forma permanente, se convierte en un auténtico riesgo para la salud. El estrés crónico carga todo el cuerpo de tu perro y puede favorecer o agravar enfermedades físicas. Por eso vale la pena tomar en serio las cargas prolongadas.
El estómago y el intestino sufren
El aparato digestivo reacciona de forma especialmente sensible al estrés. La diarrea, los vómitos, la falta de apetito o los gases pueden ser la consecuencia. El estrés continuo llega incluso a alterar la flora intestinal y se considera un factor de riesgo de problemas serios, como las inflamaciones intestinales y, en los perros grandes, la peligrosa torsión de estómago.