Salud
Reconocer el dolor: las señales silenciosas
Los perros no siempre cojean cuando algo les duele. Estas señales sutiles te revelan que tu perro podría tener dolor.
Los perros son maestros en ocultar el dolor. A menudo no cojean ni se quejan, sino que solo muestran cambios sutiles. Precisamente el dolor que aumenta despacio o el crónico se pasa por alto con facilidad y se atribuye al mal humor o a la edad. Quien conoce las señales silenciosas puede ayudar antes.
La cara del dolor
Fíjate en la expresión facial. Unos ojos entrecerrados, los músculos de la cara tensos, una expresión apretada o ausente y las orejas caídas o echadas hacia atrás pueden indicar dolor. A veces la cara parece en conjunto más pequeña y afilada de lo habitual.